Tipos de vinos

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Clasificación y Tipos de vino

La gran variedad de vinos que existen se debe a que el vino es el resultado, como todos los alimentos naturales, de la acción de cuatro factores: el clima (temperaturas, humedad, horas de sol, de lluvia, etc), el suelo, las variedades de vid y la acción del hombre.

Y estos factores a lo largo de la amplia geografía vitivinícola mundial son muchísimos, ya que con todos estos parámetros fundamentales se podrían elaborar múltiples tipos de vinos que, por resumir y facilitar su comprensión, hemos reducido a diez tipos.

Por ello, nos hemos propuesto la tarea de orientar al consumidor, eligiendo un muy reducido número de tipos de vinos con los que poder cubrir al más alto nivel la mayor parte de las necesidades gastronómicas sin, por ello, excluir a cualquier otro tipo de vino que esté fuera de esta relación que hemos establecido.

Vinos generosos secos

Son los vinos que se obtienen a través de prácticas tecnológicas muy sofisticadas y específicas para cada tipo de vino generoso, de forma que, como resultado de las mismas, se obtiene un vino que da “mucho más”, se diría casi es dos veces vino. Hay diferentes tipos de vinos generosos.

Fino

Es el vino obtenido por crianza biológica en flor, exclusivamente, al menos durante tres años. Es el mas conocido y el mas elegante y frágil. Color pajizo con dejos dorados, de aroma punzante y paladar seco y ligero con tonos almendrados. Acompaña muy bien a todo tipo de aperitivos y tapas, y su verdadero compañero es el jamón.

Manzanilla

Es el vino fino criado en Sanlucar de Barrameda exclusivamente. De color amarillo entre oro y verde pálido, ligeramente amargo, y con toques salinos y recuerdos a la manzana madura.. Igual que en el caso anterior acompaña bien a tapas y aperitivos, y en este caso su verdadero amor es la gamba.

Amontillado

Es el vino que en su primera fase tiene una crianza en flor, para pasar después a una crianza oxidativa, su crianza debe durar como mínimo 5 años. De color ambarino brillante, aroma punzante con regusto de avellana. Adecuado para quesos curados, pescados azules, y carnes blancas.

Oloroso

Es el vino cuya graduación alcohólica desde el inicio es alta (18º – 20º), por lo que únicamente está sometido a crianza oxidativa de, como mínimo, 7 años. Su color puede ir del ámbar al caoba, acusado aroma y mucho cuerpo. Se puede tomar hasta en el desayuno (café con churros), y como aperitivo.

Palo cortado

Es un vino intermedio entre el amontillado y el oloroso.

Raya

Es parecido al oloroso, pero menos delicado.

Vinos espumosos

Como concepto general, son los vinos que conservan anhídrido carbónico, con una presión alta, superior a 2,5 bares. Existen varios tipos de vinos espumosos naturales, que se diferencian por las técnicas empleadas en su elaboración.

Método tradicional de los espumosos

Se elaboran según las técnicas utilizadas en la zona originaria del champagne que fue durante años el vino espumoso por excelencia.. Aparte del champagne en Francia, pertenecen a este grupo, el Cava español, el Asti italiano, y otros menos famosos.

Dicho método consiste en lo siguiente: una vez elaborado el vino base, se procede a su embotellado (tiraje)añadiendo a cada botella 20 gramos de azúcar, algo de levadura y un poco de productos clarificantes (colas), para arrastrar al fondo los sedimentos que se formen en la botella. Tapadas las botellas se colocan en posición horizontal en “rima”, en esta posición comienza la fermentación del azúcar añadido, que se transformará en alcohol, gas carbónico y otros productos secundarios.

Finalizada esta fermentación (mas o menos 40 días), empieza el proceso de envejecimiento o crianza (9 meses), durante este tiempo el espumoso se va “redondeando”, primero con las botellas en posición horizontal (rima), removiendo después las mismas poniéndolas cada vez menos inclinadas, acercándose a la posición vertical (en punta), finalizada la crianza y con las botellas puestas en pupitre “en punta” con objeto de que los sedimentos se vayan acumulando junto al tapón, se procede al “degüello”, sacando el tapón inicial junto a los sedimentos, se añade el llamado licor de expedición, compuesto de azúcar, vino añejo o joven y un brandy o alcohol de vino, con algo de ácido cítrico, para corregir la acidez, y ácido ascórbico, para evitar la prematura oxidación; y se coloca el tapón definitivo con el que saldrá al mercado.

El licor de expedición está compuesto de azúcar, vino añejo o joven y un brandy o alcohol de vino.
Según la cantidad final de azúcares que contiene, aportados en su mayoría por el licor de expedición, se llaman: Extra brut, Brut, Extra-seco, Seco, Semi-seco y Dulce.

Con estos vinos, se puede iniciar una buena comida, e incluso continuar a lo largo de toda ella, acompañando a los alimentos mas finos y delicados.

Granvas

En su elaboración se sigue un método análogo, pero hecho en un envase de varios miles de litros, en lugar de botella por botella. Estos espumosos llevan en el tapón un círculo de 7 cm. de diámetro, vacío en su interior.

Tranfer

En este tipo de espumoso, la fermentación se hace en botella, posteriormente se filtra para eliminar las lías y se trasvasa a otra botella diferente destinada a su consumo. El tapón de estos vinos lleva un círculo negro macizo de 7 cm. de diámetro.

Tipos de vinos blancos

Vinos blancos jóvenes afrutados

Son los vinos que conservan en su aroma con gran intensidad las características aromáticas de la variedad (ej.: Malvasía, Moscatel, Gewürztraminer, Schaiber, Torrontés, etc.) de la que proceden unido a los aromas de fermentación realizada a baja temperatura.

También pueden proceder de otras variedades notables como Godello, Albariño, Verdejo, Riesling, etc, en donde destacan los aromas propios de frutas carnosas blancas (melocotón, manzana, etc) o tropicales (piña, plátano, mango, etc) o frutas pequeñas rojas (frambuesa, fresa grosella, etc), e incluso frutos secos (almendra, etc); en boca son secos y frescos en la entrada, y ágiles, alegres y tiernos, y a la vez gratamente acídulos en el paso de boca. El posgusto es largo, elegante y fresco.

Son vinos propios para consumirse con pescados y mariscos preparados de forma sencilla (crudos, cocidos o a la plancha), pero, también, con platos de huevos o verduras, sin olvidar su capacidad de servir de aperitivo, o de vinos de media mañana.

Vinos blancos secos naturales

Son los vinos blancos con mayor estructura, proporcionada por tener un mayor extracto, y un buen equilibrio entre acidez, alcohol, y cuerpo, lo que hace que puedan prolongar el periodo en el que mantienen sus condiciones de consumo, siendo entonces vinos de vida más prolongada, adecuadamente corpóreos e intensos, perdiendo a veces un poco de elegancia.

Su mayor extracto se consigue de diferentes formas: por maceración durante más tiempo en presencia de las sustancias sólidas de la uva (debe hacerse en frio) o por mayor aporte del vino extraido en la primera prensada.

Son vinos para consumir acompañando a platos de pescado en salsa, zarzuelas, etc, pescados azules, calamares en su tinta, tortilla, pasta…

Vinos blancos secos con madera

Es casi peculiar de España esta forma de denominarlos. Son los vinos blancos fermentados en recipientes de madera, obteniéndose vinos de una fuerte personalidad, más corpóreos, con mayor extracto y más intensos en boca.

Pierden un poco sus características aromáticas frutales y florales, que son sustituidas por aromas a madera, especies o vainilla sacrificando a veces parte de la elegancia y delicadeza de un vino blanco natural, pero tienen una personalidad más definida e intensa. Son en general de más larga vida y espectro gastronómico.

Entre los vinos blancos con madera podemos distinguir los elaborados con uva Chardonnay, destacando en España los elaborados en Penedés , Navarra y Somontano, y hay en muchas regiones mas.

Son vinos muy indicados en comidas suculentas y fuertes, acompañando muy bien a pescados guisados y aves en salsas de crema. Excelentes compañeros también de los salazones.

Vinos rosados

Son los vinos que se elaboran con uvas tintas, fermentadas inicialmente en presencia de los hollejos y partes sólidas, separando el mosto enseguida de las partes sólidas, terminando la fermentación sin ellos.

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Se diferencian de los claretes, que se elaboran con parte de uva blanca y parte de uva tinta. El nombre de clarete hoy no está incluido en la nomenclatura de la U.E. Se les llama a ambos tipos “rosados”.

Color rosado muy claro

Su color oscila desde un rosado muy claro hasta un tinto poco cubierto; a veces el color deriva hasta un rosado piel de cebolla cobrizo. En general se elaboran con cualquier variedad de uva tinta, utilizándose mucho la garnacha por su carnosidad, expresión y cuerpo

Son vinos destinados a ser consumidos generalmente en su primer año de vida. De aromas frutales, más ligeros que un vino tinto, y con más cuerpo y taninos que un blanco.

Son vinos cuyo maridaje a platos concretos es difícil. Se adaptan bien a platos con fuerte aroma a ajo, es decir a platos con salsa alioli, como pastas, arroces, etc. y a sopas de pescado muy sabrosas.

Tipos de vinos tintos

Vinos tintos jóvenes

Son los vinos tintos, cuya forma de elaboración, les permite tener enseguida las mejores y más idóneas cualidades organolépticas, y por ello ser consumidos en su primer año de vida.

Con frecuencia se busca fundamentalmente que la calidad e integración de los taninos sea la idónea, vivos, jugosos y bien unidos al conjunto.

Se elaboran a unas temperaturas tan cuidadas que permiten extraer una adecuada cantidad de taninos, que además sean blandos, de forma que el vino pueda consumirse en un corto espacio de tiempo, sin molestar en la boca.

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Tonos morado, violáceos y azulados

En su color tiende a predominar los tonos morados, violáceos e incluso azulados. Aromas frutales, en boca presentan en general una acidez elevada, lo que hace que sean apropiados para platos de elevado contenido graso y fuertes sabores.

Se pueden elaborar con cualquier tipo de uva tinta, pero la mayor ventaja se obtiene con las variedades que envejecen rápidamente, como por ejemplo la garnacha.

Vinos tintos con crianza

Son los vinos que han sido sometidos a procesos de crianza y evolución. Por normativa, en España, esa crianza tiene lugar durante al menos dos años naturales.

Por lo tanto han tenido una presencia en madera y/o en botella relativamente corta, por lo que su bouquet aún es limitado, y conservan aún parte de las características de un vino joven.

El vino se redondea, se equilibra, perdiendo los taninos parte de sus asperezas y dureza. En su color aun se ven algunos tonos azules, pero ya empiezan a aparecer pigmentos amarillos, por tanto su color ya no es tan amoratado. En su aroma se aprecia el paso por la madera, y siempre su tiempo en botella en la bodega.

Vinos con alta acidez y mucho cuerpo

Se pueden elaborar con cualquier tipo de uva, pero se consiguen los mejores crianzas con aquellas variedades cuya evolución en el tiempo es buena, que son, en general, las mismas que se usan para elaborar los vinos tintos de reserva en general, vinos con alta acidez y mucho cuerpo.

Maridan muy bien con carnes rojas a la parrilla, legumbres, y algunos quesos.

Vinos tintos de reserva

Son los vinos tintos que pasado su proceso de crianza inicial, han empezado su envejecimiento. Son vinos muy complejos, en los que su aspecto acusa el prolongado paso del tiempo, estando muy presentes los tonos amarillos, por lo que el color suele virar hacia los tonos pardo-rojizos.

En nariz presentan aromas evolucionados y complejos, en los que pueden estar presentes dejos de lo mas variado: frutas rojas o confitadas, vainilla, regaliz, cuero, especias tropicales, etc. El aroma perdura en la boca durante un largo tiempo. En la boca se observa la evolución de los taninos, la aspereza inicial de los mismos que existía en los primeros meses de la vida del vino, han evolucionado a tactos aterciopelados y sedosos.

Base, el cabernet sauvignon

De esa forma que cada una de ellas aportará al conjunto sus características propias. Mas tarde se asumió la moda de vinos hechos con una sola variedad de uva (monovarietales). Hoy, tras muchos ensayos y pruebas se está volviendo a los vinos elaborados con dos o mas variedades en general, excepto en zonas donde sólo haya una sola, podemos hablar de tintos de reserva cuya base es el cabernet sauvignon, merlot, pinot noir, tempranillo, etc.

Son vinos muy adecuados para acompañar suculentos platos de la gastronomía española, como cordero asado, cocido, fabada, etc.

Vinos dulces

Son los vinos de alto contenido en azúcares residuales, con una fuerte personalidad propia.

De intenso dulzor, graduaciones alcohólicas adecuadas y de gran aromaticidad y untuosidad en la boca; teniendo por tanto una gran elegancia, que hace que sean muy aptos para acompañar a platos muy sofisticados, desde los foies más delicados hasta los quesos azules de aroma más intensos.

En estos vinos la aromaticidad procede en su mayor parte de la variedad con que están elaborados, malvasía, moscatel, pedro ximénez, etc., aún cuando a muchos de estos vinos además se les somete a prácticas específicas, como el “asoleado” en la pedro ximénez, a la crianza de los diferentes tipos de oportos o el estufado de los madeiras.
En España, la producción de estos vinos es relativamente escasa, pero existen algunos tipos de una gran calidad.

Variedad de los vinos dulces

Los vinos dulces PEDRO XIMENEZ, son vinos con un alto contenido en azúcar y una graduación alcohólica que va de 8 a 15º. Su color es muy oscuro casi negro, con reflejos amarillo – dorados, con mucho extracto, densos y opacos. Son vinos de postre muy indicados para cerrar una buena comida.

El vino dulce MOSCATEL se elabora a partir de diferentes variedades de moscateles, en España se elaboran magníficos moscateles en Andalucía, Levante y Navarra. Son extraordinarios vinos de postre, especialmente con los postres hechos a base de miel, huevos y almendras (turrones, yemas).

La variedad malvasía, dada su gran aromaticidad, se utiliza además en la elaboración de grandes vinos, unas veces en forma monovarietal para producir vinos dulces naturales, mistelas y vinos secos; y otras veces con otras variedades en la producción de oportos y madeiras.

Como vinos dulces y mistelas, es en Canarias donde se obtienen las MALVASÍAS más originales, en estas islas se elaboran los siguientes tipos: Malvasía dulce clásica, Malvasía joven, Malvasía semiseco, y Vinos de Licor. Son vinos untuosos, afrutados, con aromas y sabores minerales en los que está presente el origen volcánico de las tierras donde se cultiva la malvasía. Son vinos de postre, y también vinos de noche.

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