La zanahoria

zanahoria

Considerada como la reina de las hortalizas, la zanahoria es además un auténtico cóctel vitamínico.

La zanahoria es una planta originaria del centro asiático y de la costa mediterránea. Su nacimiento se sitúa hace más de tres mil años. Griegos y romanos, quienes la consideraban como un potente afrodisíaco, ya la cultivaban y consumían desde antiguo. En los antiguos recetarios la zanahoria aparecía casi siempre acompañada de especias y de vino caliente. Sin embargo, no llegaría a Europa hasta mucho después. El pueblo árabe fue el encargado de introducirla a España desde el Norte de África, desde donde se extendió por todo el continente hasta llegar a Holanda.

El fuerte color naranja por el que conocemos actualmente a esta hortaliza no ha sido desde los comienzos una de sus características definitorias. De hecho durante los primeros años de cultivo de la Edad Media, la raíz de la zanahoria era de color violáceo, amarillo o blanco, dependiendo de la variedad. El cambio a su actual color se debió a una serie de ensayos y selecciones de los horticultores de los Países Bajos a mediados del 1700. Las nuevas variedades resultantes contenían un mayor porcentaje de caroteno, el pigmento causante del color anaranjado. Ya en el siglo XIX, con la mejora de las variedades y el crecimiento de la horticultura la zanahoria se fue abriendo paso a su cultivo alrededor de todo el mundo.

Actualmente está muy difundida por la Europa meridional y países como Francia, Italia, Holanda y Bélgica cuentan con importantes producciones. En España, las comunidades autónomas de Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña y Andalucía concentran la mayor parte de la producción que permite la exportación a otros países.

Es debido a su gran expansión por todo el mundo por lo que adopta diferentes denominaciones. Así cuando escuchamos los términos carlota (regiones levantinas), pastanaga (catalán), azanarica (euskera), acenaria (gallego), carrote (francés), mohre (alemán), cenoura (portugués) nos referimos siempre al mismo producto: la zanahoria.

Variedades

Existen multitud de variedades de zanahoria en el mercado y se pueden clasificar de muy diversas maneras, ya sea atendiendo a su color, origen, forma, etc.. Si realizamos una clasificación atendiendo a su longitud encontramos las zanahorias cortas, las semi-largas y las largas. Las primeras no superan los 10 cm de longitud y son casi esféricas. En España ni se conoce, ni se comercializa esta variedad pero Francia es muy aficionada a su consumo. Las semi-largas pueden llegar a los 20 cm de longitud y en esta categoría se incluyen la mayor parte de las variedades cultivadas en el mundo. Por ultimo, las largas, son aquellas que superan los 20 cm y son las que generalmente se destinan a un uso industrial.

Propiedades

En cuanto a sus propiedades, los cocineros aprecian la zanahoria por la infinidad de aplicaciones que ofrece, de hecho está considerada como la hortaliza universal pues ofrece importantes propiedades nutritivas y medicinales. Está provista de vitaminas B, C y E y además, es refrescante, diurética y astringente. También es rica en beta-caroteno, un componente esencial para la formación de vitamina A.

Es precisamente este pigmento quien le aporta su característico color naranja y como se puede apreciar a simple vista, el contenido de caroteno de la zanahoria es entre 10 y 100 veces más alto que en cualquier otra hortaliza. Su consumo favorece la protección de la piel contra las agresiones solares y durante siglos ha sido asociada con la agudeza visual. En general se caracteriza por un elevado contenido en agua y bajo contenido en lípidos y proteínas.

Cómo cocinarla

En la cocina tiene múltiples aplicaciones: la podemos encontrar como guarnición de carnes o pescados, troceada en ensaladas o simplemente cocida, en zumo e incluso cruda. Al mismo tiempo, se convierte en protagonista de recetas como la crema de zanahorias, el pastel o el pudding de zanahorias, y en todo tipo de guisos en los que las verduras juegan un papel importante. Para evitar la pérdida de vitaminas se recomienda consumirla cruda, rallada, o cocida ligeramente.

A la hora de elegir ejemplares en el mercado es necesario tener en cuenta una serie de recomendaciones. Las mejores son aquellas zanahorias que son firmes, que cuentan con un color naranja brillante, forma uniforme, suavidad al tacto y sin grietas. Por ultimo, hay que tener en cuenta el aporte de colorido que proporciona a todo tipo de platos.

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